¿Por qué David no le quitó la vida a Saúl?
1Samuel 24-26
James Rochford, Dwell Community Church,
Ohio, Columbus
Así que, Saul está persiguiendo a David. Mató a 85 sacerdotes y no solo porque le dieron comida. Aparte de eso, David va a Queilá porque los filisteos están atacando a Queilá y al pueblo de Queilá, y David está siendo su siervo, tratando de ayudarlos. Él lucha con los filisteos, y entonces Saúl los captura. Vemos que él usa esto como una oportunidad para matar a David. Los hombres de Queilá iban a entregar a David a Saúl y su ejército era de 3000 hombres. David solo tenía 600, así que David tiene que huir nuevamente.
Finalmente, Saúl persigue a David en el desierto. Pero Saúl justo en el momento en que va a cruzar la montaña, ellos están como persiguiendo al ratón por la montaña, y justo cuando Saúl va a llegar, los filisteos atacaron. Y es espantado. Es como cuando estás en el último examen y alguien toca la alarma de incendio y ooh que alivio. Justo cuando él se sentía seguro, ahí los filisteos atacan y David huye una vez más. Toda esta parte me chocó recientemente, al estar estudiando. 600 hombres huyendo y tienen 3000 persiguiéndolos. Al parecer todo este vasto territorio, toda esta región, si lo pueden ver, es clave aquí. Son solo alrededor de 80 kilómetros. Y hay todas estas regiones bastante pobladas con todos estos pueblos. Así que, para poner esto en perspectiva. No sé por qué me enredé en esto, pero no podía quitármelo de encima, es como… estar aquí e ir al monte Gilead o el monte Vernon. Y hay 600 hombres con él tratando de esconderse, y Saúl también tiene 3000 hombres con él y van de lugar en lugar y están a solo 8 kilómetros de distancia y están en burros o caballos o lo que sea, pero aún así se podía ver el polvo en estos llanos muy áridos de Judá.
Bueno, vayamos a nuestro texto. Eso era en el capítulo 24:1. Leemos, ‘Cuando Saúl regresó de perseguir a los filisteos, le informaron que David estaba en el desierto de Engadi.’ Así que, Saúl tomó 3000 hombres jóvenes de todo Israel y salió a buscar a David y sus hombres. Esto es cinco a uno. Sería una masacre si pudiera coger a David. Saúl pasaba por los corrales de las ovejas en su camino y ¡vio una cueva! Y ustedes saben cómo es cuando estás de viaje. Eventualmente, tienes que detenerte e ir al baño. Así que, Saúl fue buscar alivio en la cueva. ¡Y David y sus hombres estaban en el fondo de la cueva! Estaban en la cueva-baño. Y estaban viendo a este ejército de 3000, y el polvo que levantan. Y ellos se estaban escondiendo en una de las cuevas, y justo escogieron la cueva que Saúl escogió también. Así que, Saúl entra y ellos piensan, ¡estamos muertos! Y de repente, se quita la ropa, se sienta y defeca. Eso es lo que está haciendo.
¡Guau, qué coincidencia! Los hombres están como… esta es la Providencia. Este es Dios. Oh, David este es el día del que el Señor te habló cuando te dijo, pondré a tu enemigo en tus manos para que hagas como desees. Este es Dios. ¿Por qué Saúl escogería esta cueva David? Y David está como… shhh estamos en una cueva. Cállense. David se deslizó sin que Saúl lo notara, así también su ejército. Tiene un cuchillo en su mano. ¿En qué está pensando? Bueno, el texto no lo dice, pero si vamos a especular, me pregunto si David estaba pensando, bueno Saúl ha tratado de matarme en múltiples ocasiones. Tres veces con la lanza. Me ha estado persiguiendo por todo Judá. Yo he estado salvando la vida de los pueblos, protegiendo a la nación. Él no ha estado haciendo nada. Y ahora ha entrado para matarme. Esto es autodefensa. Es todo lo que es. En la ética bíblica, la autodefensa es apropiada y de hecho está garantizada. Así que, esto podría ser lo que David estaba pensando. Solo estoy defendiéndome.
No merezco estar viviendo como un animal en los bosques. Tengo una esposa en casa. Aquí estoy sentado. Somos un puñado de hombres acurrucándonos, tratando de mantenernos tibios. Tengo una piedra de almohada y he estado haciendo esto durante 15 años. Mientras tanto, según 1Samuel 16:12-13, David ya sabía que era el ungido. Él sabía que era el rey. Iba a ser el próximo rey. Y habían pasado 15 años. Persiguiendo ovejas, huyendo de Saúl. No merezco esto. Un rey como yo no merece esto. Sería mejor rey que Saúl de todas maneras. Si lo quitara del camino, me deshiciera de él, sería lo mejor para mí. Sí, sino también muy altruista para la nación. No merecen un rey malo como Saúl. Estoy seguro que todo esto está pasando por la mente de David mientras se está deslizando sin que Saúl se diera cuenta y va y corta la punta de la capa de Saúl. Me pregunto qué estaba pensando David. Él vuelve hacia donde están sus hombres. Queríamos su cabeza, no su capa. ¿cierto?
Después, a David le remordió la conciencia por haber cortado la punta de su capa. (jajaja) ¿Qué le pasa a este tipo? Él dijo a sus hombres. El Señor prohibe que yo haga algo así a mi señor. El Señor ungió al Mesías, al escogido. Dios escogió a Saúl. Sí, lo hizo en 1Samuel 9. Y ahora David está diciendo, no puedo ir contra el que Dios escogió. No puedo poner mi mano sobre él, porque él es el ungido de Dios. Así que, incluso cortar el pequeño pedazo de capa, esto sería símbolo de tomar el reino de Saúl. Era solo un pedazo pequeño de tela. No es algo importante. Pero significaba algo. Como cuando Ahías rasgó sus ropas en 1Reyes 11, él dijo, que eso significaba rasgar el reino. Así que, básicamente David está haciendo esto, rasgando la capa del rey, la vestimenta real. Y leemos, con estas palabras, David reprendió rápidamente a sus hombres y no les permitió atacar a Saúl, y Saúl se fue de la cueva y siguió su camino.
Bien, después de un poco de tiempo, David salió de la cueva y llamó a Saúl, mi señor el rey. ¿Mi señor? Mi señor, sí. Todavía es mi rey, eso es lo que está diciendo. ¡Mi señor el rey! Saúl mira hacia atrás, y David hace una reverencia, y postra su rostro en tierra. ¿Eso viene de la cueva? ¿David está saliendo de esa cueva? David dijo a Saúl, ¿por qué escuchas cuando los hombres dicen que David quiere hacerte daño? El pueblo, sus consejeros estaban diciéndole que David trata de matarte, ¿que estoy tratando de matarte? Hoy has visto con tus propios ojos cómo el Señor te puso en mis manos en la cueva. Algunos me instaron a matarte, mis propios hombres, para que te cortara el cuello. Pero te perdoné la vida y dije no pondré mis manos sobre mi Señor, porque él es ungido de Dios. Vea, padre mío, mire este pedazo de su capa en mi mano. Corté la punta de su capa, pero no le maté. Vea que no hay nada en mi mano que indique que soy culpable de delito o de rebelión. No le he ofendido, pero me estás cazando para tomar mi vida. Que el Señor juzgue entre tú y yo, y que el Señor vengue las ofensas que me ha hecho. Pero mi mano no le tocará.
Esto es lo que vemos en los salmos de David, desde los salmos 73 al 150 están escritos por David y es muy frecuente que a las personas les molesten estos salmos, porque son lo que se llama salmos imprecatorios. Arrojan juicio sobre las personas. Pero vean lo que dice David aquí, Dios te juzgue, no voy a tocarte. No te haré daño. Por lo tanto, él está poniendo a Dios en la ecuación, y diciendo, él se va a arreglar contigo. David preguntó, ¿a quién estás persiguiendo? A ¿un perro muerto? ¿una pulga? ¿Es eso lo que estás persiguiendo? Que el Señor nos juzgue y decida entre nosotros. Que considere mi causa y me sostenga. Qué él me defienda librándome de tu mano. Y cuando David terminó de decir esto, Saúl preguntó, ¿es esa tu voz, David, hijo mío? Él no puede creer esto. La mente de Saúl es tan retorcida y demente a estas alturas. Ha estado cazando a este hombre por una década, y todas las sospechas y todo el odio, los celos, la ira hacia este hombre. Y ahora ve que este hombre, a quien ha estado tratando de matar por una década, le perdona la vida. No lo puede creer… no puede ser David quien me está hablando. De ninguna manera.
Saúl rompió en llanto. Eres más justo que yo, dijo Saúl. Me has tratado bien, pero yo te he tratado muy mal. Me acabas de contar el bien que me hiciste. El Señor me puso en tus manos, pero no me mataste. Así es como Saúl lo hubiera interpretado. Si David se hubiera mostrado en esa cueva, esto es lo que Saúl hubiera hecho: Dios claramente me está dando a David para que lo mate. Cuando un hombre encuentra a su enemigo, ¿acaso lo deja ir sin herirlo? Eso no tiene sentido. Que el Señor te recompense bien por la forma en que me has tratado hoy.
Sé, por cierto, que serás rey y el reino de Israel será establecido en tus manos. Saúl lo sabía todo el tiempo. Sin duda él estaba tan paranoico con David. Él supo inmediatamente cuando escuchó en 1Samuel 15 que el reino le era arrebatado. Todo lo que hizo fue empezar a mirar quién tomaría su lugar.
Y ve a este hombre joven, inteligente, fuerte, bien parecido, de mejillas rojizas entrar a escena, y dice, va a ser David, lo sabía. Yo sabía que tú serías el que va a tomar el reino. Y aquí está afirmando que va a ocurrir. Así que, dice, júrame, David por el Señor, que no matarás a todos mis descendientes ni borrarás mi nombre, por la familia de mi padre. En el antiguo oriente, de la manera que vivías era a través de tu progenie, de tus descendientes. Así que, si tus descendientes eran muertos, era como si fueras borrado. En cierto sentido eso está también en el pensamiento naturalista hoy en día. No tengo ningún impacto en el mundo y mis huellas son borradas de este mundo, eso es como si nunca existí. Saúl está diciendo a David, cuando hay un traspaso de poder en el reino, cuando hay algún golpe de estado, muy rápidamente el nuevo rey en la ciudad vendrá y matará a todos los descendientes del antiguo rey, porque ellos tienen el derecho al trono, hay que matar a la competencia. Él dijo, no hagas eso por favor.
Bueno, David honró esta promesa. Ya se la había hecho a su hijo Jonatán. Si Saúl hubiera tenido dos células de cerebro en su cabeza, le hubiera hablado de esto a Jonatán y se hubiera dado cuenta de que realmente no estaba en peligro. David no iba a tratar de matarlo. Y vemos en 2Samuel 9, a Mefiboset, el hijo de Jonatán que no podía tomar el trono estaba discapacitado físicamente, no podía pelear y David lo rescata y lo lleva al palacio para cuidar de él y protegerlo. Así que, David hizo este voto a Saúl. Entonces Saúl volvió a casa y David volvió a casa con él, ¿cierto? No. David y sus hombres se fueron a la fortaleza. Eso es raro. ¿Por qué Saúl vuelve a casa y David va a la fortaleza? No confía en él. Después de esa tercera lanza, ya no le cree. Esa es la última lanza que me tiras Saúl y se acabó. Y nunca más confió en él por el resto de su vida. Saúl estaba llorando, lo siento. Oh, no, no es suficiente lo siento.
En el capítulo 25, Samuel muere. ¿Recuerdan al profeta Samuel? Muere. Todo Israel se reúne y lloran su muerte y lo entierran en su ciudad Ramá. Después David se fue al desierto. En este capítulo, David básicamente estaba protegiendo a este hombre, su nombre era Nabal, que literalmente en hebreo significa, tonto. Su nombre es tonto. Joyce Baldwin, la erudita dice, es probable que ese no fuera su nombre de nacimiento, porque ningún padre, miraría a su dulce pequeño niño y preguntaría, ¿cómo lo llamamos? Idiota (jajaja). Así que, es probable que fuera su carácter. Nabal actúa como un tonto, y por eso lo empiezan a llamar Nabal, Nabal, Nabal.
Bueno, David ha estado protegiendo los inmensos rebaños de Nabal, de 3000 ovejas, 1000 cabras. Tiene esta inmensa riqueza, era muy rico, y David y sus 600 hombres han estado protegiendo la propiedad de Nabal. Bueno, David viene y dice, ¿sabes? Tenemos hambre. ¿tienes algo para darnos, cualquier cosa que tengas para alimentar a mis hombres? Y Nabal vuelve y dice, ¿quién es David? ¿Quién es el hijo de Jessie? No, no le voy a dar nada. Entonces, David se enfurece tanto. Ese hombre que acabamos de encontrar en el capítulo 24.
El hombre de misericordia, el hombre de amor, de contención. Sus primeras palabras son, saquen sus espadas nos vamos. Que Dios me maldiga si no mato a todo hombre en la casa de Nabal. A estas alturas, Abigail, que es hermosa, inteligente y una mujer de Dios, escucha lo que ocurre con su no buen marido. Y junta toda esta comida y se la lleva a David. Y le dice, David, tengo 5 ovejas, toda esta fruta, todos estos bienes. Se los da a David, y le habla de todo esto. Y ¿cómo le hablas a un asesino de sangre caliente de matar a la casa de Nabal? Abigail. Mujer sabia, no es elogiada por su belleza. Es concreta. Tiene el más largo discurso para una mujer en la Biblia hebrea, 150 palabras hebreas. Es elogiada por su mente y su carácter. Y eventualmente, Abigail vuelve y le dice a su marido bueno para nada, tonto, lo que ella hizo. ¿Sabes? Le di a David 5 ovejas, fruta y otras cosas. Y 10 días más tarde, Nabal cae muerto de un ataque al corazón. Así que, David dice… bueno, tu marido está muerto. ¿Te casarías conmigo? Y ella dice sí (jajaja), y se casa con David. Al mismo tiempo, Saúl se lleva a Mical y casa a su hija con otro hombre. Y David toma también a la esposa de Saúl [Ahinoam de Jezreel]. Oh, esto es espeluznante. Poligamia. ¡Mal!
Bueno, ese es el panorama en el capítulo 25, vemos que David tiene una gran caída. Me refiero a que está a punto de cometer homicidio. Esto no es justicia o lo que sea, pero entra Abigail en escena, de una manera hermosa. Luego, llegamos a la narración del capítulo 26. Los sifitas odian a estos tipos. Fueron donde Saúl a Gibea y dijeron, “¿Acaso no se esconde David en la ladera de Jaquilá? ¿podrían callarse? ¿Por qué siempre están metidos con David?
Bueno, los sifitas eran de la familia de Caleb. ¿Recuerdan a Josué y Caleb? Son los dos espías que reconocieron la tierra en Números 13-14. Bueno, ellos van a tomar la tierra. Caleb, ¡buen hombre! Sus descendientes, los sifitas, hombres malos. Y los sifitas, son de la familia de Caleb. Y Nabal era de la familia de Caleb. ¿Y adivinen quién se casó con su esposa? Esto podría haber sido la razón por la que los sifitas tenían esa actitud hacia David. Lo querían muerto. Así que, Saúl fue al desierto de Zif con sus tropas de 3000 israelitas seleccionados de élite a buscar a David. Todo eso de llorar… es cierto estoy equivocado, ustedes tienen razón. No, no. Ese es Saúl, malo. Saúl montó campamento en el camino hacia Jáquila. Pero David se quedó en el desierto. Cuando vio que Saúl lo estaba siguiendo, envió espías y supo que Saúl definitivamente había llegado. Así que, Saúl conoce todos los alrededores. Pero no conoce dónde está David precisamente y se estaban escondiendo en cuevas. Así que, David envía espías para saber dónde está él y él está justo ahí.
David partió y fue al lugar donde Saúl había acampado. Vio dónde Saúl y Abner estaban, Abner era el primo de Saúl, el comandante del ejército. Era el hombre más duro en Israel. Era su general. Así que, no iba a ser desleal. Y era el comandante militar número 1 de Saúl. David vio donde Saúl, Abner y los 3000 hombres se habían recostado y se habían quedado dormidos. Saúl estaba recostado. Dentro del campamento había una tropa de 3000 hombres de la fuerza de operaciones especiales, ¿cierto? Todos estaban acampados alrededor de él. Entonces, David dijo a Ahimelec el hitita, y Abisai, hijo de Zeruia, hermano de Joab, voy al campamento, voy a ir a ver a Saúl. Y preguntó, ¿quién viene conmigo? Abisai dijo yo voy contigo, así que, David y Abisai fueron hacia el ejército en la noche, y andan a hurtadillas en el campamento de Saúl. Es decir, literalmente esto debe haber sido, que todos estaban distribuidos en el suelo y ellos andaban en puntillas entremedio para llegar al centro.
¡Imagínense 3000 hombres! Es de noche, no tienes linternas. Esto era hace 3000 años. Así que, andan a hurtadillas entremedio de todos estos hombres. Ahí estaba Saúl durmiendo dentro del campamento con su lanza clavada en tierra cerca de su cabeza. Abner y los soldados estaban inmediatamente cerca de Saúl. Estaba totalmente protegido, ¿cierto? Tengo a Abner justo aquí, y tengo a 3000 hombres alrededor mío. Y tengo una lanza cerca de mi cabeza. Y David ve esa lanza. Me pregunto qué estaría pensando.
Bien, en el versículo 8, Abisai estaba con David y dijo, ‘Hoy ha puesto Dios en tus manos a tu enemigo. Déjame matarlo. De un solo golpe de lanza lo dejaré clavado en el suelo. ¡Y no tendré que rematarlo!’ Bueno, ¿qué necesita David para lograr que Saúl muera? Nada. Solo tiene que darse vuelta y Abisai lo hará y rápidamente se acabará el rey. Pero David dijo, Abisai, no te atrevas. No lo destruyas. Durante estos tiempos, David escribe tres Salmos, del 57 al 59 y el título de estos Salmos es No lo destruyas. Dice, no lo destruyas. ¿Quién puede poner su mano sobre el ungido de Dios y salir sin culpa? ‘Tan cierto como que el Señor vive, el Señor mismo lo herirá. O le llegará la hora de morir, o caerá en batalla.’ No sé cómo morirá Saúl, no soy profeta, solo sé que Dios se va a encargar de la situación y va a terminar con Saúl muerto. Sé que eso va a pasar. No tenemos que hacerlo nosotros. Pero el Señor prohíbe que yo ponga una mano sobre el ungido del Señor.
Ahí está de nuevo. No quiero tocar a este tipo que es el ungido de Dios. Ahora toma la lanza y el jarro de agua que está cerca de su cabeza y vámonos. Pienso que es divertido. No lo mates, pero nos vamos a llevar sus cosas. Así que, David tomó la lanza y el agua cercanos a su cabeza y se fueron. Nadie los vio ni supieron de esto, ni nadie despertó. ¿Por qué? Todos estaban durmiendo porque el Señor les había dormido profundo. Sin duda ellos pudieron ir a hurtadillas entremedio. Dios tiene que haberles dado sueño profundo a estos hombres. Todos estaban profundamente dormidos. Bueno, David cruzó al otro lado y se puso en la cima de la montaña. Bastante distante. Amplio espacio entre ellos.
Llamó al ejército y a Abner el hijo de Ner, debe haber estado llamando por un rato. Estos tipos estaban profundamente dormidos y dice, ¿vas a contestarme Abner? Eso implica que está como… oye Abner, ¡Abner! ¡Abneeeer! (jajaja) y Abner está como… ¿qué está pasando aquí? Él despierta. ¿Quién es que está llamando al rey? ¿Llamando al rey? Te estoy llamando a ti Abner. Eres un hombre ¿no? ¿Y quién es como tú en Israel? Oh, eres un hombre realmente duro, ¿eh? Entonces, ¿por qué no cuidaste al rey? Es tu único trabajo. Alguien vino a destruir a tu señor el rey, anoche. Su nombre es Abisai. Si yo no hubiera estado cuidando al rey, Abisai le habría clavado esa lanza y él estaría muerto. ¿qué has hecho? No es bueno, porque tan cierto como el Señor vive, tú y tus hombres deben morir porque no cuidaron a su señor, el ungido de Dios.
Ahí esta de nuevo. Mira a tu alrededor Abner. ¿Dónde están la lanza del rey y el jarro de agua que lleva a todas partes? ¿Dónde están? Saúl reconoció la voz de David de nuevo. Estaría oscuro todavía. Pero ahí estaba la voz de David. ¿Es esa tu voz David hijo mío? Sí, sí, mi Señor, dijo David, entonces añadió, ¿por qué Saúl? ¿Por qué me persigues? Persigues a tu siervo. ¿Qué hice? ¿O de qué soy culpable? Escúchame por favor. Si el Señor te ha puesto contra mí, entonces deja que él acepte mi ofrenda. Pero si esto es algo así como una conspiración humana, entonces, sean maldecidos por el Señor. Porque me han sacado de mi casa, y no puedo vivir entre el pueblo de Dios. Y han dicho, ve y adora dioses paganos.
Déjenme parafrasear. Saúl, esto se está poniendo mal. Estoy cansado de esto. De la forma en que estoy siendo tratado por mi propio pueblo y de la forma en que el pueblo está susurrándote al oído. Y me están diciendo, anda y adora otros dioses, anda a los filisteos, anda a Gap. Y estoy pensando. He sido tan traicionado por mi propio pueblo. Esto ya es demasiado. Eso es lo que estoy escuchando. ¿Por qué no adoras en otro lugar? No dejes que mi sangre caiga lejos de la presencia del Señor. No quisiera que hagas eso Saúl. ¿Acaso el rey de Israel ha salido a buscar una pulga? ¿Eso es lo que es, como a una perdiz en las montañas? ¿Es eso? Has salido a las montañas, está tan baja tu dignidad, ir y cazar a una pequeña pulga. Te ves como un completo estúpido. Además, es inofensiva. Eso es lo que David está diciendo, me estás cazando como a una pulga, como a un perro muerto, a una perdiz.
Entonces, Saúl le dice. He pecado. Vuelve David, hijo mío. Porque consideraste mi vida preciosa hoy. No buscaré herirte de nuevo. Por cierto, he actuado tontamente, y me he equivocado terriblemente. Aquí está la lanza del rey, dijo David. Deja que uno de tus hombres venga aquí y no la voy a soltar. Sé que uno de ustedes puede venir y cogerla, si quieren. El Señor recompense a cada uno por su justicia y fidelidad. El Señor te entregó hoy en mi mano, pero no pondría una mano sobre el ungido de Dios, y ahí está de nuevo. Tan cierto como he valorado tu vida hoy, que el Señor valore mi vida y me libre de todo problema. Bueno, dijo Saúl a David, que seas bendecido, David hijo mío, harás grandes cosas. Seguramente triunfarás.
Así que, David siguió su camino y Saúl volvió a casa. De nuevo, David sabe que no debe volver con este hombre. Es un hombre malo, malo. Así que eso nos deja con la pregunta con la que comenzamos. ¿Por qué David le perdona la vida a Saúl? Verdaderamente deberíamos considerar esto. Qué raro, David, un hombre que está en la línea del trono, que ha sido ungido por Dios, y un tirano en el trono, maligno, impío y desesperado. David tiene dos oportunidades. Pero no lo hace. ¿Por qué le perdona la vida a Saúl? ¿No era porque Saúl fuera un mejor líder que él? No puedo decir esto sin reírme (jajaja). No. Este tipo es un completo estúpido inseguro. Está bien. ¿Era porque Saúl no merecía morir? Merecía morir. Una de las peores masacres de las que leemos en la Biblia está en el capítulo 22 cuando mató a esos 85 sacerdotes. Ahora bien, el menor de ellos es el sumo sacerdote Ahimelec y que merecía morir con seguridad. Le perdonó la vida porque ¿David era demasiado delicado para ver a Saúl muerto? ¡Oh, por favor! Quizás ese era el pensamiento de Abisai. Lo mataré si no puedes tú. Y David, es como… No tengo problemas con eso. ¿Ok? La mayoría de nosotros, incluido yo, tenemos problemas con tomar la vida de alguien, aun cuando lo merezca, sería duro hacerlo. No puedo imaginarme tomando esa alternativa. Pero no David. David era el hombre que cuando Nabal lo insultó fue a cazarlo, con la idea de, debo matar a Nabal. Los mataré a todos. Mataré a toda su casa.
David no tenía problemas con la sangre. Si estaba peleando, él mataría. ¿Era que David disfrutaba estar acampando por 15 años? Yo soy una de esas familias. Me gusta el asunto de acampar, y es divertido, por una semana, pero ¿¡por 15 años!? Y esto era antes de las tiendas Coleman y todo ese equipaje (jajaja). Él está ahí en medio de la nada. Bueno, estas no son las razones. ¿Y cuáles son las razones? Les diré qué no era la razón, es que David no confiaba en estas meras coincidencias.
Justo Saúl entró en esa cueva. De todas las cuevas en que él podría haber entrado, fue donde David y sus 600 hombres estaban. A pesar de eso, él no tomó la vida de Saúl. No confiaba en las meras coincidencias. Ahora bien, Dios obra a través de la providencia, donde de repente… ¿por qué estoy aquí en el lugar correcto en el tiempo correcto? ¿Han tenido ustedes una de esas situaciones transformadoras? Muy bien. Y ustedes dicen… debe ser Dios. Bien podría ser Dios. Pero ¿significa eso, por lo tanto, que cada vez que hay una coincidencia o algo que parece fortuito, que pasó en el tiempo preciso, es de Dios, como con el sello de Dios? No, según David.
Veamos, cuando estas señales aparecen, tenemos que interpretar estas señales, estas coincidencias, estos hechos providenciales de Dios en una variedad de maneras, no solo a nuestra manera. Hablé con un hombre que dijo, sí, la providencia es justo cuando ves esa luz bajo la puerta para que yo tome ese trabajo en medio de la nada. Oh, ¿qué pasó? Bueno, tuve la entrevista todo, me dieron el trabajo. ¿Dónde es el trabajo? Bueno, tengo que mudarme lejos de mis amigos, de mi familia. Estaré viajando a mediados de mes todo el año, estaré lejos de mis hijos, recien casado, 80 horas a la semana. Esta bien, esa es una interpretación, sí, que Dios abrió una puerta para ti para que tengas un trabajo. Otra interpretación podría bien ser que Dios está abriendo una puerta para probar tu carácter. Y es en estos momentos donde ves la puerta abierta y dices no. No voy a hacer eso. No lo voy a hacer, no. Que de repente comienzas a trabajar en tu decisión como seguidor de Cristo, donde dices, no voy a poner el dinero antes que mi familia, antes que mis amigos, antes que mi propia salud mental y física, y mucho menos antes que mi relación con Cristo.
Así que, David no retrocede debido a estas coincidencias. No son las coincidencias. David le perdonó la vida a Saúl porque David confiaba en la autoridad de Dios y en la elección de Dios. Repetidamente, vez tras vez, leemos la afirmación de que Saúl era el ungido de Dios. Ahora bien, se ha abusado de este texto en las iglesias, para decir que alguien en liderazgo no puede ser acusado. ¿Por qué? Porque no deberías atacar al ungido de Dios. Así que, hay personas que han llegado al homicidio aludiendo a este texto.
Pero, eso no es lo que nuestro Nuevo Testamento dice. Estamos en un pacto diferente. Soy un líder aquí, pero no soy un rey. Supongo que ya lo notaron (jajaja). Tengo una historia divertida sobre un líder. Probablemente se las cuente luego. Mejor se las cuento ahora (jajaja). Uno de los chicos de secundaria vino a mi hijo y estaban hablando de mí y de mi hijo. Oh, papá, ese chico dijo que tú eres famoso. Y yo me reí. No. Y él siguió, sí, yo pienso lo mismo que tú (jajaja) y me quedé… ¿por qué no? Porque, ¿dónde está todo el dinero? (jajaja) y dije, es verdad. Oh, sí. Así que, no es que los líderes cristianos no puedan ser destituidos. Puedes ser destituido. 1Timoteo 5 dice eso. Dios puede destituir a los líderes, eso es seguro. Y cualquier persona puede acusar a un líder. Bueno, ese no es el punto. ¿cuál es el punto? El punto es este, la aplicación de esto. Que cuando Dios está haciendo algo, cuando Dios escoge a alguien, cuando te ha puesto en una situación, cuando estás en ciertas circunstancias y sabes que es de Dios. Podría darse el caso donde sabes que esta situación está complicada, que esta persona es complicada, que las circunstancias son complicadas, y sin embargo, al mismo tiempo podrías estar frenéticamente tratando de controlar esa situación. Y todo el tiempo esta pregunta aquí de ¿dónde está Dios en este asunto? Está completamente ausente de tu mente. Los sicólogos nos dicen que una de las rutas claves hacia la ansiedad es la necesidad de controlar todo. Es sentir que necesito controlar las situaciones y controlar a las personas y la forma en que ellos me hablan. Y siempre tengo que estar cubriéndome las espaldas. Y solo pueda estar en estas situaciones con estas personas. No puedo con las multitudes. Eso es imposible. Nunca seré capaz de eso. Y básicamente tu mundo se torna más y más pequeño porque estás tratando de ser el señor de tu mundo.
Sí, las situaciones no son perfectas, y esto descarta… a la justicia. ¿Esto impide tratar de arreglar las cosas que están mal? No, pero en esta situación, David se dio cuenta de que Dios escogió a este hombre. Y hay veces en tu vida cristiana donde te darás cuenta de que Dios te puso en esta situación. Y su pregunta para ti es, ¿dónde estoy en el asunto? ¿Estoy en este asunto cualquiera que sea o es solo una situación horizontal donde solo estoy tratando de lidiar con las personas, y ni siquiera incluí a Dios? No está. Sí, David aprendió esto. ¡Qué gran lección para aprender también! Ser capaz de servir bajo el liderazgo de un líder terrible. Nunca he tenido que hacerlo. He servido bajo el liderazgo de grandes líderes. Pero servir bajo el liderazgo de un líder terrible… Él aprendió eso y fue capaz de llegar a ser uno de los mejores líderes de la historia de Israel. Así que, también, él perdonó la vida a Saúl porque David fue capaz de confiar en un sistema de justicia mayor, pudo tomar toda esta situación enteramente distorsionada, deformada, y pudo decir, Dios, esto es tan feo y nocivo que voy a dejarlo a una corte mayor. Dice en 1Samuel 24:12, ‘¡Que el Señor juzgue entre nosotros dos! ¡Y que el Señor me vengue de usted! Pero mi mano no se alzará contra usted’.
¿Tienes una idea de esto en tu mente? Que cuando eres agraviado, siempre, siempre puedes recurrir a la noción permanente de que vivimos en un universo moral. ¿Qué estas diciendo? ¿Acaso no podemos recurrir a la justicia? ¿no podemos llamar a la policía? No, no estoy diciendo eso. No es eso lo que estoy diciendo. Sino lo que estoy diciendo es que siempre podemos recurrir a la verdad. A la inmutable verdad que nunca cambia de que vivimos en un universo moral. Que Dios se va a enterar de lo que se dice, y sin embargo nadie se libra de nada. Así que, no tengo que sentir el ansia y la obsesión de asegurarme de que todos escuchen lo que tienen que escuchar y hacerle saber mis pensamientos a todos, sino relajarme y darme cuenta de que tengo que llevar esto a una corte mayor. Bueno, ellos me agraviaron. Sí, y tú has agraviado a otros también. Oh, sí, ellos no se arrepintieron de esto de la forma que debería ser, igual tú la mayoría del tiempo. Bueno… está bien. Entrega esto a un sistema de justicia mayor que es Dios, y solo dile a Dios en tu corazón, Dios pongo esta situación en tus manos. Ya hice mi parte, cumplí con mi rol, y ahora te confío esta persona a ti. Por favor, haz con ellos conforme a tu voluntad. Y no creerás la libertad, la liberación del corazón.
Ya no sientes la necesidad de ser el juez, jurado y verdugo aquí. Solo le entregas esto a Dios, y Él es el único que va a ocuparse de ti. Bien, David también confiaba en el tiempo de Dios. David esperó más de lo que quería, estoy seguro de eso, 15 años. Fue ungido, en el capítulo 16, eso fue antes de que peleara con Goliat. Ahora está una década y media más tarde en el desierto. ¿Qué debe haber sentido, día tras día, semana tras semana? Luchando con Dios. Dios, ¿qué estás haciendo? No era que no se estaba moviendo durante ese tiempo. Sí lo hacía. Había milagros. Había trabajo que hacer. Estaba formando su ejército de 600 hombres. Es cierto que él estaba haciendo cosas. Pero, Dios, ¿por qué no estás haciendo ‘la cosa’? Ponme en el trono. Y David esta diciendo esto a Dios día tras día, ¿qué está pasando aquí Dios?
Durante este tiempo, Dios estaba revelando los motivos de David y su carácter, dotado para liderar. Toda esa escena con Nabal. ¿qué fue eso? ¿una errata de capítulo largo en el texto? ¿Nabal? ¿Vas a ir a matar a ese hombre porque te insultó? ¿Vas a matar a ese hombre y a toda su casa? ¿Iba David a cometer un crimen? Sí, lo iba a hacer. Y Dios solo estaba quitando las capas del corazón de David para decir que esa sangre caliente, esa rapidez para sentirse insultado, para ser tan exigente, eso tiene que irse. No puedes ser un líder con este tipo de actitud. Y David se vuelve hacia Abigail con tal humildad y dice, ¡gracias, Dios, que estás en mi vida!
Así que, es durante estos tiempos de espera, y no sé si te ha pasado, seguro que sí. Donde te sientes como… Dios, ¿qué estás haciendo? Y Dios es como… estoy trabajando en ti. Eso es lo que estoy haciendo. Estoy trabajando en tu carácter. Estoy trabajando en ti para cambiarte, y una vez que te forme, entonces podré hacer algo contigo. Y en ese punto Dios puede empezar a hacer cosas increíbles si estamos de acuerdo con él.
Finalmente, David estuvo activo durante este tiempo de espera. No se trata de darse vuelta sin hacer nada durante estos tiempos, estando pasivo. Ooh, ¿en serio? Esperar en el Señor, esperar en cualquier cosa… solo estás durmiendo. Bueno, esperar en el Señor y su tiempo, realmente por esto, significa que te involucras activamente y sirves. No sé qué es. Realmente estoy esperando en Dios para una carrera. Realmente estoy esperando en Dios que me dé un esposo o esposa. Significa que vas y realmente esperas en Dios. ¿Bien?
Bien, eso significa que estás tratando de ser alguien que sea atractivo para el sexo opuesto. Estás trabajando en ti mismo. Estás tratando de ser una persona amorosa, como Cristo, que alguien encuentre atractivo. Cualquier tipo de cosa. Estoy tratando de hacer un impacto para Cristo. Bueno, entonces tienes que sumergirte en la palabra, orar y aprender cómo llegar a ser alguien a quien las personas quieran seguir. Por lo tanto, esperar en Dios. Bueno, he estado esperando en Dios cinco años por esto. Sí, cinco años que no estamos esperando en Dios, sino realmente probando a Dios, eso es lo que era. David pudo permanecer activo. Estuvo peleando con los filisteos. Vemos que estuvo escribiendo Salmos durante este tiempo. Estuvo protegiendo activamente a la nación. Y estuvo compenetrándose con sus hombres, que veremos que fue crucial a medida que sigamos con este texto, para el trono de David.
Por último, pero no menos importante, ¿por qué le perdonó la vida a Saúl? Misericordia. Recuerdo haber hablado con un tipo que era de Sri Lanka. Leyó la Biblia. Estoy hablando de como… un cuarto de la Biblia en un fin de semana. Y le dije, ¿qué obtuviste de la Biblia? ¿Cuál piensas que es el mensaje principal? Y dijo, misericordia. Por eso leo la Biblia cuando la leo. Él nunca había leído la Biblia antes. De eso se trata toda la Biblia. Por eso vino Jesús. Tito 3:5, ‘él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia’. Lo que vemos aquí es solo una leve sombra del más grande David. Los distintos ancestros de David. 1000 años más tarde vendría uno de la descendencia de David. Jesús de Nazaret, que colgarían en la cruz por varias horas un día viernes. Para que cada persona, todo hombre, toda mujer, todo niño y niña en el planeta Tierra; pasado, presente y futuro pudiera ser perdonado. ¿por qué? Por esto aquí. No por las cosas correctas que hayamos hecho. Sino por misericordia. Por el gran corazón de Dios, de amor de padre. Y lo que vemos en David es solo una chispa, un parpadeo de ese más grande amor de Dios, a través de la persona de Cristo.