Hebreos by Gary DeLashmutt (2006-Spanish)

Respondiendo al regalo de Jesús

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Gary DeLashmutt

Hebrews 10:19-25

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RESUMEN

Cambiando del argumento teológico a la aplicación práctica, el autor da sugerencias de cómo responder al regalo de salvación de Jesús. Dice que su audiencia debería: 1) cultivar una relación cercana con Dios, 2) seguir compartiendo su fe con los demás, y 3) seguir estimulándose unos a otros a vivir el amor de Dios. Advierte contra la fe en automático y estancada sin el amor y el servicio activo.


Introducción

Llegamos ahora al punto transicional en Hebreos. Hasta este párrafo todo ha sido un argumento teológico; argumentando que Jesús es el Mesías que cumplió el sistema de los sacerdotes y rituales y sacrificios del Antiguo Testamento, e inauguró una nueva y mejor manera de relacionarse con Dios. Todo lo que sigue a este párrafo es aplicación práctica; explicando qué es esta nueva manera de relacionarse con Dios e instándonos a vivirla.


Los primeros 3 versículos resumen el argumento teológico (leer 10:19-21 NVI; nótese el “así que” y el “además”). Si eres nuevo, estos versículos probablemente te suenen extraño; pero si has estado con nosotros durante estas enseñanzas, entonces probablemente reconozcas estas referencias al sistema religioso del Antiguo Testamento. En esencia, está diciendo que la muerte de Jesús pagó por tu perdón completo y permanente.


En el tabernáculo del Antiguo Testamento, una gruesa cortina en el tabernáculo separaba la presencia de Dios de cualquier otro. Esta cortina simbolizaba nuestra separación de Dios debido a nuestros pecados. Nadie podía entrar en la santa presencia de Dios excepto el sumo sacerdote levítico; y solo, una vez al año en el Día de la Expiación, al traer la sangre de un macho cabrío sacrificado por los pecados del pueblo. Este sacrificio animal simbolizaba el requisito de Dios de que nuestros pecados debían ser pagados por la muerte de un sustituto. Pero todo el sistema era solo un anuncio de Jesús. Él era el Sacerdote final, que arregló nuestro problema con Dios. Él también fue el Sacrificio final, que voluntariamente dio su propia vida perfecta como un pago total por nuestros pecados. Por eso cuando Jesús murió, la cortina del Templo se rasgó desde arriba hacia abajo (Mateo 27:51). Ahora todos nosotros, no importa cuán malos hayamos sido o cuánto nos hemos alejado de Dios, ¡podemos entrar en la santa presencia de Dios y estar confiados en su aceptación! La única condición es que vengas a Dios a través de Jesús. 


Varios de ustedes me han dicho que han hecho esto los últimos meses, ¡tal como hemos estado estudiando Hebreos! Ha sido emocionante escuchar cómo el tomar esta decisión ha hecho el amor de Dios real para ustedes y les ha dado nueva esperanza. Puede que algunos de ustedes tomarán esta misma decisión hoy. Es tan simple; solo dile a Dios que quieres conocerle, y pídele que te perdone completamente a través de la muerte de Jesús.


¿Y si tomaste esta decisión? ¿Y si ahora estás completa y permanentemente perdonado? ¿Qué ahora? ¿Cómo deberías responder al fantástico regalo de Jesús? Eso es lo que 1:22-25 responde a través de tres imperativos prácticos (“acerquémonos”, “mantengamos”, “preocupémonos” en 10:22,23,24 NVI). Cada uno de estos imperativos está en tiempo presente, que significa que nos llama a nosotros a un continuo estilo de vida (más que una vez de vez en cuando). Y cada uno de ellos se enfoca en relacionarse personalmente con otras personas (en lugar de actividad religiosa impersonal). Veámoslo más de cerca…


Cultivar una relación cercana con Dios

Leamos 10:22. Esto no debería ser una sorpresa. Si la muerte de Jesús quitó la separación entre mí y Dios, la implicación más obvia es que yo debería acercarme a Dios y cultivar una relación cercana con él. Por eso “acercarse a Dios” significa, escoger de manera regular relacionarse con Dios de una manera personal y dependiente. Esta es la primera respuesta que el autor describe porque es la más obvia y fundamental.


¿Qué nos ayudará a cultivar una relación personal con Dios? Es significativo que el autor no responde a esta pregunta refiriéndose a qué horas del día deberíamos hacer esto, o cuál debería ser nuestra postura corporal, o qué palabras deberíamos usar, etc. Estas reglas externas son importantes para los sistemas religiosos, pero son inútiles (y pueden ser dañinos) para cultivar una relación cercana con Dios. En lugar de eso, nos insta a acercarnos a Dios con dos actitudes internas que abrirán nuestros corazones al amor de Dios.


La primera es un “corazón sincero”. “Sincero” significa honesto; decirle a Dios lo que realmente ocurre en tu corazón. Es lo opuesto al corazón hipócrita; ocultando tus problemas con posturas. Algunas personas hacen esto repitiendo dichos memorizados mientras su corazón está lejos de Dios (Isaías 29:13). Otros hacen esto diciéndole a Dios cuán buenos han sido, como el fariseo en una de las historias de Jesús (Lucas 18:11,12). Pero relacionarse con Dios con un corazón sincero significa ser humildemente honesto sobre tu no merecimiento delante de Dios, como el cobrador de impuestos (Lucas 18:13).


Pero esto no significa que entras a la presencia de Dios arrastrándote y golpeándote e implorando perdón. Dios ya conoce todos tus pecados, y la muerte de Jesús ya pagó por todos tus pecados; así que te vas a acercar a Dios confiado de que no solo te perdona y te acepta, sino que te da la bienvenida con brazos abiertos y se deleita en relacionarse contigo. Por eso él dice que te acerques a Dios “con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura”.


El sumo sacerdote del Antiguo Testamento se sometía a un ritual de lavado y era rociado con la sangre del sacrificio animal antes de que entrara en el Lugar Santísimo. Esto enseñaba que estamos calificados para entrar en la presencia de Dios no debido a nuestra bondad moral, sino solo por el pago de Dios por nuestros pecados. El sumo sacerdote tenía que hacer esto cada vez que entraba en la presencia de Dios. Pero desde que Jesús pagó por nuestros pecados, una vez por todas, siempre estamos calificados para entrar en la presencia de Dios.


Si entiendes y crees esto, afectará tu comunicación con Dios de dos maneras:


Te acercarás a Dios durante un “mal” día, más que durante un “buen” día. Si tiendes a evitar hablar con Dios durante tus días “malos”, pero hablas con él durante tus días “buenos”, estás basando tu relación con Dios en cuán digno piensas que has sido. Pero ¡nunca eres digno de la aceptación de Dios, aún en tus mejores días! ¡Y eres totalmente aceptable a través de Jesús, aún en tus peores días!


Típicamente comenzarás tu conversación con Dios agradeciéndole por su asombroso amor. “Dios, me siento distante de ti, indigno de tu amor, reacio a hablar contigo, etc.; pero te agradezco porque estás conmigo aquí y que te deleitas de hablar conmigo. Ayúdame a derramarte mi corazón…”


Sigue compartiendo tu fe con los demás

Aquí hay una segunda respuesta importante al regalo de Jesús; leer 10:23. Esta es un poco más difícil de entender. “Esperanza” se refiere a la promesa de Dios de que él nos cuidará en el futuro; tanto en esta vida como (especialmente) en su reino eterno. Así que, a primera vista, parece que él les está diciendo que pongan atención a la promesa de Dios de la vida eterna. Su audiencia estaba bajo persecución por su fe en Jesús, así que esto debía ser un buen recordatorio.


Pero no se pierdan la frase “la esperanza que profesamos”. ¿Profesar a quién? A aquellos que no creyeron en Jesús, y que estaban presionándolos para que olvidaran su fe. En otras palabras, esta no es solo un llamado a poner atención en su propia fe en Jesús, sino también un llamado a seguir compartiendo su fe con los demás. Como un comentarista de la Biblia dice, “Este es un llamado no solo a perseverar, sino también a testificar”.1 Pero recuerda a su perseguida audiencia de esto en 1Pedro 3:15 (leer).


Cuando piensas en esto, tiene sentido que esta debería ser una de nuestras primeras respuestas al regalo de Jesús. Si recibiste total perdón de Dios, si estás experimentando una relación personal de amor con Dios, si estás esperando la eternidad en el reino de Dios; ciertamente deberías compartir este regalo con los demás para que ellos puedan tener acceso a él, ¡también!


¿Por qué entonces tan pocos cristianos comparten regularmente su fe? (Mientras los cristianos norteamericanos dicen que oran a Dios casi todos los días, solo 6 de 10 han compartido su fe en los últimos 12 meses.2) La razón más común es la misma razón por la cual estos cristianos estaban en silencio; somos intimidados por la antipatía de nuestra sociedad hacia el cristianismo. Hay muchas razones para esta antipatía (una de las más grandes es la insistencia de la iglesia a relacionarse con Dios a través de las formas del Antiguo Testamento como: sacerdotes, rituales, etc.). Pero muchas personas son receptivas a Jesús cuando escuchan sobre su regalo de perdón, de personas que genuinamente los aman. ¡Sé que esto es verdad, porque 200-300 personas vienen a Cristo cada año a través de esta iglesia! Incluso nuestro pequeño grupo en casa celebró que cuatro de nuestros amigos vinieran a Cristo el año pasado en el bautismo celebrado el último mes. Muchas personas están buscando una relación con Dios; así que, ¡sigamos contándoles acerca del regalo de Jesús!


Sigan estimulándose unos a otros a vivir el amor de Dios

Si conoces a Cristo, pero luchas con cultivar una relación cercana con Dios y compartir de Cristo a otros, puede ser porque estás tratando de hacerlo solo. Esta fue mi experiencia en los primeros meses después que conocí a Cristo. Sabía que estaba completamente perdonado, pero tenía problemas para construir una cercanía con Dios y dejé de hablarle a las personas acerca de Jesús, después que un par de amigos se burlaron de mí. Sentía como que había caído en la rutina, asistiendo a una gran reunión como esta cada semana, pero no llegaba a ninguna parte, y aún estancado en el mismo egoísmo y hábitos destructivos. No fue hasta que respondí al desafío de Dennis de reunirme regularmente con él y sus amigos cristianos, que mi vida espiritual despegó. Un año más tarde, toda la orientación de mi vida había cambiado para disfrutar del amor de Dios y dar su amor a otras personas (tanto cristianos como no cristianos). El catalizador para esta transformación fue el estímulo espiritual y la motivación que vienen de la interacción regular con otros que están tratando de seguir a Jesús.


Así es exactamente cómo el autor nos desafía a nosotros a responder al regalo de Jesús en 10:24 (leer). La palabra “estimularnos unos a otros” es muy fuerte. Se traduce también como “provocar” (como en “provocar a ira”) o “incitar” (como “incitar a una revuelta”). Si quieres ver a Dios cambiar tu vida, tienes que involucrarte en un grupo de cristianos que sigan incitándose unos a otros a vivir el amor de Dios (EL GRUPO DE FÚTBOL JUSTO ANTES DEL INICIO DEL PARTIDO). No puedes sustentar este tipo de motivación por ti mismo; tienes que comprometerte contigo mismo para estar alrededor de personas que te inciten; y tienes que hacer lo que puedas para incitarlos a ellos. Si no estás dispuesto a involucrarte de esta manera, acabarás en la misma rutina espiritual en la que yo estaba. El autor dice que este tipo de interacción involucra dos cosas (leer 10:25):


Tienen que juntarse regularmente los unos con los otros. ¡Esto no significa asistir a las reuniones de adoración semanales! Significa interacción de incitación espiritual con amigos cristianos diariamente (comparar con Hechos 2:42,46). A veces en reuniones, a veces de uno en uno; a veces estudiando la Biblia juntos, a veces orando juntos, a veces compartiendo lo que realmente está pasando; pero diariamente.


Tienen que animarse los unos a los otros. Esto significa estar el uno al lado del otro, fortaleciéndose unos a otros para seguir a Cristo y dar su amor a otros. Esto significa recordarse unos a otros el progreso que hemos tenido, afirmándonos unos a otros que Dios nos ama y que nos amamos unos a otros, desafiándonos a dar el siguiente paso que Cristo está diciéndonos que demos, orando unos por otros por fortaleza y dirección, confrontándonos cuando nos desanimamos, etc.


Más que describir cómo es esto y por qué es tan importante, le pedí a Mark Bair que entrevistara a un hermano nuevo, Brian Hanna en su grupo en casa…

Para muchos de ustedes, el primer paso hacia esto es probar un grupo en casa. Pídele a la persona que te trajo, o pídele a la persona que dirige el Centro de Bienvenida, pero ¡involúcrate!


“Encuestados nacidos de nuevo; significa que habían hecho un compromiso con Cristo que era importante en su vida, y creían que irían al Cielo después que murieran solamente porque habían confesado sus pecados y aceptado a Cristo como su salvador; se les preguntó si habían compartido su fe en Cristo con no creyentes durante los últimos doce meses. La investigación mostró que no había cambio significativo en su comportamiento durante la última década, con 6 de 10 cristianos declarando haber compartido sus creencias acerca de Jesús con alguien a quien ellos sabían que creía algo diferente”. Barna Research Group, April 3, 2006.



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