Si nos has seguido en esta serie, o si has estado leyendo tu Biblia, específicamente el libro de Éxodo, vimos que cuando Dios se encontró primero con Moisés en la zarza ardiente, hace seis meses más o menos, Dios hizo una promesa a este hombre de 80 años. Él dijo en Éxodo 3:12, ‘Yo estaré contigo, respondió Dios. Y te voy a dar una señal de que soy yo quien te envía: Cuando hayas sacado de Egipto a mi pueblo, todos ustedes me adorarán en esta montaña’. En ese momento, Moisés debe haber pensado para sí, ya está bien. No hay forma de que esto ocurra. De hecho, él peleó con Dios si recuerdan eso en Éxodo 3 y 4, aún era difícil de creer. Sí, alrededor de medio año más tarde, ahí está él. El pueblo va a venir a encontrarse con Dios en el Monte Sinaí donde Moisés originalmente se encontró con él. ¡Y ellos van a encontrarse con Dios por primera vez!
Hasta este punto, solo Moisés ha estado yendo a hablar con Dios. Ahora el pueblo va a reunirse con Dios. Vamos al capítulo 19:1, ‘Los israelitas llegaron al desierto de Sinaí el primer día del tercer mes de haber salido de Egipto. Después de partir de Refidín, se internaron en el desierto de Sinaí y allí en el desierto acamparon, frente al monte, al cual subió Moisés para encontrarse con Dios. Y desde allí lo llamó el Señor’. Dios le dijo, “Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto y de que los he traído hacia mí como sobre alas de águilas. Si ahora ustedes me son del todo obedientes y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. ‘Sobre alas de águilas’, por supuesto esto es una metáfora que él está usando aquí, vemos lo mismo en Deuteronomio 32. Dios los rescató como una gallina a sus polluelos, y los trajo hasta él. ¿Hacia dónde los trajo? Hacía sí mismo.
Y esto es contrario a lo que vemos en todas las religiones humanas en el planeta Tierra, de las 5000 o más religiones humanas. Vemos un orden divino que es completamente al revés de lo que acabamos de leer. Se podría deletrear la religión humana como HACER. Hacer, hacer, hacer y más hacer. Eso es la religión. Tienes que hacer un montón de cosas. Y eso podría ser en las tradiciones occidentales donde haces obras morales, haces actos morales. Podría ser en las tradiciones orientales donde haces ciertos actos de iluminación. Tratas de desconectarte de la realidad, tratas y buscas algo así. Pero el honor es para el adorador. El sistema de fe que trajo Jesús de Nazaret, podrías deletrearlo, HECHO, consumado. Jesús llevó a cabo todo por nosotros en la cruz. De hecho, esas fueron sus últimas palabras. Él dijo, ‘consumado es’. Está todo pagado. Está hecho. Eso es lo que estamos viendo aquí. Dios fuerza el orden de las operaciones. Primero, te rescaté y te traje hacia mí. Entonces, te voy a enseñar a obedecerme completamente y que guardes mi pacto.
No era que Dios estaba mirando a este pueblo y diciendo, tienen que limpiar sus vidas y entonces los rescataré de Egipto. Dice, voy a rescatarlos y entonces, vamos a hablar de algún cambio. Sí, necesitamos cambiar. Somos por naturaleza egoístas y miramos por nosotros mismos solamente. Eso tiene que cambiar, que lleguemos a tener más amor como Dios. Lo que estamos viendo aquí es que Dios quiere trabajar en eso. Sin embargo, el orden es tan importante, muy diferente a lo que vemos en la religión. Y él dice, ‘serás mi especial tesoro’. ¿Qué obtiene Dios de todo esto? Los israelitas obtuvieron libertad. ¿Qué obtiene Dios? ¿Puedes verlo? Él los obtiene a ellos.
¿Por qué hizo todo esto? Porque son su tesoro. Luego dice, ‘ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa’. También dice, ‘aunque toda la tierra es mía’. Él no es algún tipo de deidad provincial como Baal, como Asura, algo como eso, que solo es como algún tipo de región territorial en el Oriente Cercano. Él dice, toda la tierra es mía, tanto es así que los Salmos lo dicen. En el Salmo 24, ‘Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan’. Pero ¿ustedes? Ustedes van a ser mis sacerdotes, que son los mediadores entre el pueblo y yo, y ustedes serán distintos, una nación santa.
Tan diferente a lo que vemos hoy en la religión. Muchos, muchos pueblos posmodernos miran a la religión y dicen, todo es un juego de poder. Eso es todo. Tú tienes la verdad. Sí, tú tienes la verdad. Dios te habló a ti, ¿no es cierto? Oh, él se reveló a ti, así que él te habla, ¿por qué? Para que puedas golpear a otros con la verdad, para que puedas reprimir a otros. Porque tienes a Dios de tu lado. Lo que estamos leyendo aquí es justo lo opuesto. Israel no fue escogido para reprimir a las otras naciones. Fueron escogidos para bendecir a las otras naciones. Esto estaba impreso en el tejido mismo de lo que se llama el acuerdo Abrahámico, el pacto con Abraham, que Dios escogió a toda la nación de Israel. ¿Por qué? Para que fueran de bendición para todas las naciones.
Bien, en el versículo 7 leemos, ‘Moisés volvió y convocó a los jefes del pueblo para exponerles todas estas palabras que el Señor había ordenado comunicarles, y todo el pueblo respondió a una sola voz: “Cumpliremos con todo lo que el Señor nos ha ordenado”’. Así que, Moisés trajo esa respuesta al Señor. Así que, vemos la repetición de este tema, que Moisés va a Dios diciendo lo que el pueblo dijo, y Dios habla a Moisés. Él baja adonde el pueblo. Dios dijo que, y entonces el pueblo dijo, sí, y luego vuelve. Sí, va y vuelve como siete veces en este texto. Moisés es el mensajero, el mensajero de 80 años entre Dios y el pueblo.
Dicen, haremos todo lo que el Señor dijo. Ooh, eso suena muy bien. Muy bien. Solo hay un problema con eso, y es que ni siquiera escucharon el contrato. ¿Van a hacer todo lo que el Señor dijo? Oh, sí. Eso vamos a hacer. Así que, van a seguir el Decálogo. Deca… ¿qué? El Decálogo. Los diez mandamientos. Los escucharon, ¿cierto? Nunca hemos escuchado ningún mandamiento. Oh, ¡nunca han estado en Éxodo 20! Todavía están estancados en Éxodo 19. Nunca han escuchado los 10 mandamientos. Ooh, nunca han escuchado las leyes de caso y las leyes ceremoniales. Nunca han escuchado eso, pero van a hacer todo lo que el Señor ha mandado, ¿cierto? ¿Van a hacer todo eso? Oh, sí, vamos a hacer todo eso.
En dos meses este mismo pueblo va a estar adorando a los pies de un becerro dorado que hicieron con sus propias manos en una orgía sexual frenética... Más de eso en un par de semanas [jajaja]. Versículo 9, ‘el Señor dijo: Voy a presentarme ante ti en medio de una densa nube, para que el pueblo me oiga hablar contigo y también tenga siempre confianza en ti. Moisés refirió al Señor lo que el pueblo le había dicho y el Señor dijo: Ve y consagra al pueblo hoy y mañana’. ¿Qué significa para ti consagrarte? Soy un gran creyente en la traducción de la Biblia. Cuando lees la Biblia, realmente está traducida del idioma original, ya sea hebreo, arameo o griego al español, el español que hablamos.
¿Cuándo fue la última vez que estabas en clases y el maestro dijo que realmente deberías consagrarte a este texto? Ya no hablamos así. Así que, ¿qué significa consagrarte? Algunas traducciones dirán, santo. Bueno, eso no lo hace más fácil. ¿Qué si dijera santificarse? Eso no ayudaría. Cuando vemos esta palabra en español significa prepararse, dedicarse o apartarse. Consagrarse es dedicarse. ¿Dedicarse a quién? A Dios. En otras palabras, Dios es a quien nos estamos consagrando, dedicándonos.
De manera práctica, ¿cómo es esto? ‘que laven sus ropas’. Está bien, primera cosa, estoy listo para dedicarme. ¿tengo que lavar mis ropas? Muchas personas aquí podrían aprender este principio [jajaja]. ‘Que se preparen para el tercer día porque en ese mismo día yo, el Señor, descenderé sobre el monte Sinaí, a la vista de todo el pueblo’. Versículo 12, ‘Pon límites alrededor del monte para que el pueblo no pase. Diles que no suban al monte, y que ni siquiera pongan un pie en él, pues cualquiera que lo toque será condenado a muerte’. (Se pone mejor) ‘Sea hombre o animal, no quedará con vida. Quien se atreva a tocarlo, morirá a pedradas o a flechazos’.
¿Por qué las flechas? Bueno, porque presumiblemente, ¿cómo detienes a un malhechor que traspasa los límites puestos en el Monte Sinaí? No pueden ir, y cogerlos, de otra manera, serás culpable también. Así que, les disparas con flechas. Eso es lo que haces. Pena capital por el crimen de solo traspasar la línea de aquí para allá. ¿Eso es todo? ¿Así de serio es esto? ‘Solo podrán subir al monte cuando se oiga el toque largo de la trompeta de cuerno de carnero’.
Después que Moisés había bajado de la montaña, los consagró y lavaron sus ropas. Y dijo al pueblo, prepárense para el tercer día y absténganse de relaciones sexuales. Literalmente, estén lejos de las mujeres. No tengan sexo. Así que, ¿qué estamos viendo aquí? Restricciones. Restricciones. Consagrarse es lavar sus ropas, y no cruzar los límites puestos en el monte. No hagan eso. De otra manera, se enfrentan al castigo capital. Y tampoco tengan sexo. Bien, ¿pueden estar alejados sin tocarse por un rato? Eso es lo que está diciendo. ¿Por qué? ¿Qué significa todo esto? ¿Hacia dónde apunta esto?
Laven sus ropas. Esto sería muy raro en el desierto. Esto es antes de que existiera ‘oxigeno activo’. Esto era antes de que pudiéramos poner una lavadora, o algo así. Esto era antes de tener agua en abundancia. Estaban en el desierto. Él está diciendo, laven sus ropas, y están sucios porque estaban en el desierto y él está diciendo laven sus ropas.
Si vas a ver a un rey. Si te vas a reunir con un rey, no irías con una apariencia sucia. Irías con ropa limpia. Esto básicamente está avisando al pueblo. Van a reunirse con el rey. Nunca lo han visto antes. Esta es la manera de Dios. Él es el que los rescató. Y están a punto de estar con él, será en tres días. Laven sus ropas para venir delante del Rey.
¿Qué pasa con el monte? ¿Por qué esta restricción es tan severa? Principalmente porque está mostrando una separación. Aaah, cuando piensas, esto es realmente así. Que Dios está diciendo, quiero que el pueblo venga y me adore en este monte, y ese es su motivo. Éxodo 3:12, finalmente los tiene ahí. Y dice, quédense ahí, no vengan para acá. (Como programar una cita. Y te reúnes con la chica, hola, ¿cómo te va? No te acerques. Quédate ahí.) Pueden venir y adorarme en este monte, pero quédense al otro lado del monte. (Eso es lo que dicen las chicas en su primera cita [jajaja]). No toquen el monte. ¿Qué significa eso? Dios está diciendo sí, quiero encontrarme con ustedes. ¿Por qué los traería aquí? Pero hay una separación. Hay una separación moral entre nosotros y Dios, y él está diciendo, esto no se puede infringir. No sexo. Uuuh… si lees 10 diferentes intérpretes, comentaristas y eruditos; obtienes 11 diferentes respuestas sobre esto. No les voy a molestar con todas las respuestas erróneas, solo les daré la respuesta correcta, que incidentalmente es mi respuesta para esto.
Mi mejor suposición es que Dios está diciendo, igual como los hombres en la guerra. Cuando en 1Samuel 21, los hombres de David van donde el sacerdote. O, cuando Urías se va de la batalla y él es traicionado por David y todo el episodio con Betsabé. Esos soldados rehusaron tener sexo con sus esposas durante la batalla. ¿Por qué? Porque el sexo es ¿sucio? Porque, ¿es una idea puritana? Porque ¿es tan repugnante que no se nos permite tener sexo? No. Porque ellos tenían algo más importante que hacer que tener sexo con sus esposas. Hay una batalla. Están en una batalla. Cuánto más importante es ir y encontrarse con el Creador. Se van a reunir con él en tres días. ¿Pueden dejar eso un poco? ¿Pueden orar? ¿Pueden enfocarse en Dios? Se van a encontrar con Dios. Bien, quiten sus manos el uno del otro por un momento. Y después del tercer día podrán hacerlo. Pero por ahora, enfóquense en Dios, porque se van a encontrar con él.
Encontrarse con Dios por primera vez, y vemos las instrucciones. Vemos en el versículo 16, ‘En la madrugada del tercer día hubo truenos y relámpagos, y una densa nube se posó sobre el monte. Un toque muy fuerte de trompeta…’ Y luego leemos, ‘a temblar a todos los que estaban en el campamento. Entonces Moisés sacó del campamento al pueblo para que fuera a su encuentro con Dios, y ellos se detuvieron al pie del monte Sinaí. El monte estaba cubierto de humo, porque el Señor había descendido sobre él en medio de fuego. Era tanto el humo que salía del monte, que parecía un horno; todo el monte se sacudía violentamente’.
¿Pueden imaginarse la escena? Estar a la distancia y escuchar toda esta insistencia de Moisés, no sexo, laven sus ropas, no se atrevan a traspasar los límites. Si lo hacen, habrá castigo capital. Y entonces, ustedes dicen ok, lo entendimos. Y repentinamente, este humo, fuego, luz, trueno. Literalmente en hebreo dice, tronó la voz del Señor. Rugió al pueblo. El monte mismo, el suelo en el que están, está temblando. Ok, el suelo está temblando. Todos están temblando, excepto Dios. Como el sonido de la trompeta crecía, Moisés habló y la voz de Dios respondió. El Señor descendió a la cima del monte Sinaí y llamó a Moisés a la cima del monte. Me pregunto si a este punto estaba cansado. Es como un viaje agitado.
El Señor dijo a Moisés, baja. [jajaja] ¿Podrías llamarme la próxima vez? [jajaja]. ‘Baja y advierte al pueblo que no intenten romper el cerco para verme, no sea que muchos de ellos pierdan la vida’. Es extraño. Están temblando, pero Dios dice no los dejes subir. Van a estar curiosos, tan interesados que van a subir al monte. Incluso los sacerdotes, dice Dios, que se acercan al Señor deben consagrarse o el Señor arremeterá contra ellos. Moisés dijo, Señor, Señor el pueblo no puede venir al Monte Sinaí porque tú mismo nos advertiste, pusiste límites alrededor del monte y nos consagraste. Pero el Señor respondió, anda y trae a Aarón contigo. Pero los sacerdotes y el pueblo no deben romper el cerco para ver al Señor o él arremeterá contra ellos.
Así que, Moisés bajó a donde el pueblo, y se los dijo. Éxodo 19. ¿Qué esta mostrándonos Dios en esta porción histórica de las Escrituras? Esto es histórico. Esto se menciona a través de toda la Biblia. Y la historia, como un momento crucial donde el pueblo de Israel recibe su constitución, por así decirlo, sus leyes de parte de Dios, donde finalmente se reúnen con Dios. ¿Qué está mostrándonos en este evento inaugural? Tres cosas.
Número uno. Los seres humanos por naturaleza tienen miedo de Dios. Pero, también, extrañamente somos atraídos a Dios. Cuando los seres humanos piensan en Dios, de manera innata se sienten aterrados de él. Pero, también, interiormente curiosos y no podemos desprendernos de él. El pueblo temblaba en la presencia de Dios en el versículo 16, sin embargo, son atraídos a Dios en los versículos 21 y 24. ¿Qué nos dice eso? Atención. Es que queremos conocer a Dios. Hay algo acerca de Dios que parece tan hermoso y, sin embargo, al mismo tiempo, nos aterra. Leemos, por ejemplo, de historiadores de religión, de religión comparativa, Mircea Eliade de la Universidad de Chicago, respecto a la idea de lo que se llama experiencia numinosa. Numen (latín) significa Dios. Se refiere a lo divino. Refiriéndose a este tipo de experiencia, dice que su predecesor Rudolph Otto, dijo que él mismo descubrió las características de esta experiencia aterradora e irracional.
En nuestra cultura, vemos esto y decimos, ¿Qué? ¿Qué? Dios puede perdonarte. Nuestra reacción en nuestra cultura es, perdonarme… de ¿qué? Dios te ama. ¡Por supuesto que sí! Dios quiere conocerte, ¿a mí? Claro, seguro. Según Eliade, Otto, el hombre que estudió las religiones del mundo. Cuando las personas tienen una experiencia religiosa genuina, es aterradora y absolutamente irracional y el abyecto terror que sientes al venir a la presencia de lo divino. Él encuentra la sensación de terror ante lo sacro, ante el impresionante misterio que emana un apabullante poder de superioridad. Confrontado con esto, el hombre siente su profunda nada. Siente que solo es una criatura.
Siento la sensación de vértigo cuando de vez en cuando miro las estrellas en la noche. ¿Te ha pasado eso? ¡Sentir cuán pequeño eres! Estamos en una roca, que tiene un diámetro de 40.233 kilómetros. Tiene un ecosistema autosustentable. Es literalmente una estación terrestre. Y somos solo parte de otros planetas en el Sistema solar. Somos parte de una galaxia, en la Vía Lactea. Y hay 100 mil millones de sistemas solares en la galaxia. Y luego, hay 100 mil millones de galaxias. Y a veces, tenemos que empezar a pensar sobre eso. Es… te sientes tan diminuto. Es difícil ponerlo en palabras. Esto es tan grande. Es tan vasto. Y entonces pensar, eso no te da vértigo, esa sensación de mareo, pensar que todo esto lo creó Dios. Ver un hermoso edificio arquitectónico, y decir, ¡guau! ¡es increíble! Pero conocer al arquitecto que lo creó, ¡guau! Él o ella es aún más increíble que mirar eso y decir ¡guau! Es difícil describir la forma en que lo pone Otto. De nuevo, del latín: mysterium tremendum, nos fascina.
¿Cuál es ese Mysterium? Misterioso. El Santo. Dios es totalmente diferente. No es tu compadre, ¿cierto? No es tu colega. No lo es. Él es el Santo. Algunas partes de Dios son tan distintas que es imposible comunicarlas. Ni siquiera puedes describirlas. Como qué significa ser omnisciente, que todo lo sabe. ¿Cómo le describes a una termita como yo lo que significa todopoderoso? Él habló y el universo comenzó a existir hace 13 mil millones de años. ¿Cómo siquiera entiendes eso? El Santo tremendum.
En el sentido de poderoso. Pensando en ese poder puro, entramos en algo totalmente diferente a nosotros. Totalmente poderoso, sin embargo, fascinante. Intrigante. Hay algo acerca de este concepto que las personas no pueden dejar pasar, incluso los ateos. Richard Dawkins que dice, no me importa Dios. ¡Sí, tuviste que escribir un libro llamado The God Delusion (La ilusión de Dios)! ¿Por qué no escribir un libro llamado The Unicorn Delusion (La ilusión del Unicornio)? ¿Sabes en qué Dios no estás creyendo? Es el Dios cristiano, y apunta a eso. Falla en el blanco bastante, pero al menos lo intenta, y no puede dejar pasar esta idea. Ninguno de nosotros puede. Esta es la gran pregunta. Y espero que me entiendan. Se puede sentir la tensión. Quieres venir a Dios, pero te da miedo. ¿Qué significa? ¡Él es mucho más grande que yo! ¿Has estado en la presencia de la grandeza humana?
Años atrás conocí a uno de mis héroes. Es un actor austriaco un poco famoso. Su nombre es Arnold Schwarzenegger. Viene a esta ciudad una vez al año a lo que se llama El clásico de Arnold. Y yo estaba estacionando su auto cuando llegó con todos sus hombres, estos hombres de seguridad, de California. Él era el gobernador en ese tiempo. Y me quedé… ¿por qué todos estos hombres están protegiendo a Arnold? Es que él no necesita ninguna protección, ¿cierto? ¿han visto sus películas? Se baja de su SUV, y me mira con estos ojos (jajaja). Me sentí como una chica fan. Te conozco, crecí contigo, eres mi héroe. Pero me miró, y fue como… estaciona mi auto y quítate de mi camino. Sí, no me conocía para nada.
Quizás nunca has tenido el increíble placer de conocer a Arnold Schwarzenegger como yo, pero quizás has tenido la experiencia de conocer una grandeza humana. Quizás eres el tipo gracioso y realmente gracioso y todo el mundo piensa que eres el tipo gracioso, entonces viene alguien hilarante, y te quedas… ¡él es más gracioso que yo! No puedo. Es así de gracioso. Quizás eres la chica más inteligente. Eres tan inteligente. Sabes todo. Eres inteligente, realmente inteligente, inteligente, inteligente y… sabes todo. Bien, y entonces alguien más es más inteligente que tú.
Un músico, sabes que eres grande. Y hasta que sales del pequeño estanque en el que tocas y te rodeas de músicos de verdad, también deportistas, levantadores de pesas, lo que quieras decir, te rodeas de grandeza humana, y ¿cómo es? Es devastador. Es devastador estar con alguien que es realmente grande en lo que hace, realmente grande en lo que hacen.
Es extraño. Te quedas intrigado. Quieres estar cerca de alguien así. Y también sientes la mórbida incompetencia al solo estar cerca de ellos. Bien, estás rodeado de gente con un coeficiente intelectual fuera de lo normal. Es simplemente aplastante. Fascinado, pero también te sientes incompetente. ¿Cuánto más es esto verdad al estar en la presencia de Dios? Un ser máximamente grande, santo, infinito y personal. Es aplastante para nuestra psiquis. Tenemos miedo, pero somos atraídos.
Lo que vemos aquí es que verdaderamente hay una separación. No es solo que sea un estado sicológico con el que estamos lidiando. Hay un problema entre nosotros y Dios. Hay una sensación de incompetencia. ¿Por qué? Porque somos incompetentes. Algunas personas dicen, bueno me siento culpable. Eso es porque eres culpable. Por eso te sientes así. Cuando llegamos a esta imagen, ¿qué vemos? Que las personas están lejos de Dios. Ni siquiera podían tocar el monte. ¿Sabes cuán estricto era eso? ¿Cuál es el asunto? Castigo de muerte. Incluso los sacerdotes no podían venir a la presencia de Dios, y estos eran los hombres santos. Versículo 22, los sacerdotes, los hombres más santos de todos, no pueden venir a la presencia de Dios. Si ellos no pueden venir a la presencia de Dios, ¿qué tal tú? ¿Qué tal yo? ¿qué esperanza tenemos?
Finalmente, tercero. Nadie viene a Dios basado en sus propios méritos. Tenemos miedo de Dios, pero somos atraídos a él. Nos sentimos separados porque estamos separados, pero ¿cómo remediamos esto? No basados en nada que nosotros hagamos, repito esto. No basados en nada que nosotros hagamos. Pensemos en esto. Imagínate que añadimos una evaluación moral superior. Pensemos en esto. Tenemos marcadores. Estamos en el extremo inferior de la izquierda. Esos son todos los moralmente despreciables, aborrecibles. Personas horribles.
Y entonces en el otro lado, aquellos que son los más grandes. Como… no sé… no sé cómo ordenar esto… Gandhi o la Madre Teresa ayudando al pobre. ¿Cuál es mejor en su esfera moral? No sé. Todo lo que sé es que están en la cima. Luego en el fondo, alguien como Adolfo Hitler, que mató 6 millones de judíos y homosexuales. Alguien como Miley Cyrus. Sí, una persona terrible, despreciable… o Justin Bieber, si prefieren. No me digan que no, ¿vale? Tengo el micrófono y el control remoto (jajaja).
Está bien. Aquí va la pregunta. ¿Dónde te pones a ti mismo en esa evaluación de superioridad moral entre Adolfo Hitler y Gandhi? La mayoría diría, bueno, no Hitler. Claramente no. Oh, tampoco soy la Madre Teresa, eso es claro. Así que, estoy en algún lado, quizás te pones en un lugar definido. Si te pones en algún lugar definido, me pongo ahí también. Y entonces, dices no, te conocemos, así que te vamos a poner allí. Bien, ¿dónde nos ponemos a nosotros mismos en esta evaluación de superioridad moral? Estamos en alguna parte en el medio. Aquí está la pregunta. ¿Dónde dibuja Dios la línea entre aquellos que son aceptados por él y van al Cielo y aquellos que son juzgados por él y van al infierno? La mayoría de las personas dibujan esta línea justo debajo de sí mismos.
Así que, para ti, dirías sí, alguien como yo no va a ir al infierno. No voy a sufrir el juicio. Otras personas, puede ser. Está bien, aquí está la cosa. ¿Qué acerca de mí y de ti? ¿Qué pasa si estamos realmente cerca…? Como que he cometido 5 millones de pecados y tú has cometido 4.999.999. Fue solo una cosa que hice una vez cuando maldije a mi hermana. Esa única cosa, me puso sobre la línea, donde la línea estaba aquí y me pasé un poquito. Así que, ¿tú vas al Cielo y yo al infierno? ¿Es eso lo que estamos diciendo? Tú eres perdonado. Pero yo tengo que enfrentar el juicio. Así funciona. ¿Puedes ver cuán arbitrario es? Totalmente arbitrario. Y ¿cómo siquiera sabes que ese es el caso? ¿Te lo acabas de inventar? ¿Dios lo hizo? Por supuesto, él me acepta. Ya sabes, la eternidad ha existido por mucho tiempo. Pero entonces, una vez en los 90, él vino y dijo, tú eres justo lo que andaba buscando. Eres el ejemplo perfecto de moralidad y ese el estándar que voy a mantener también.
No sé acerca de todo eso. Y esto es lo que sé, que la Biblia da un cuadro diferente. Hay una justicia relativa. Hay una diferencia entre la Madre Teresa y Joseph Stone. No se niega eso y la Biblia habla de esto. Que algunas personas tienen una justicia relativa. Y nosotros también estaríamos en esa lista. Y podríamos discutir sobre quién está más arriba y quién más abajo, pero es un argumento entre personas que realmente no tienen nada en qué apoyarse. Porque este es el asunto. Dios existe. Dios está ahí, moralmente sin faltas, con perfecta integridad. No hay nada malo en Él. Habacuc 1:13 dice ‘Son tan puros tus ojos que no puedes ver el mal’. Es tan repulsivo para Él. Y aquí estamos nosotros. Estamos tan acostumbrados al mal, al egoísmo que en realidad tenemos que discutir sobre cuál de nosotros es moralmente superior. Y esta es mi pregunta, ¿Dónde ha puesto la línea Dios? Él pone la línea. No con nuestra justicia, sino con su propia justicia. Lo que quiero decir es que, si vamos a tener una relación con Dios, no podemos ir a través de nuestra justicia, sino a través de la justicia de otro. Una justicia imputada, una justicia externa, no de nuestra justicia, de otro, de Jesucristo.
No que yo la haya ganado, sino que él me la dio a mí. Toda esta dinámica aquí, puedes ver que necesitamos un mediador, alguien que pueda subir a la montaña entre nosotros y Dios, e ir y volver, ir y volver, y nos traiga a la misma presencia de Dios. El mediador en este texto, Éxodo 19, él mismo estaba temblando de miedo. ¿Qué nos dice eso? No puede ser nuestro mediador. Moisés no puede ser, otro ser humano no puede ser el mediador. Lo que se necesita es un mediador entre Dios y los seres humanos, el hombre Jesucristo.
1Timoteo 2:5, el único que puede representar a Dios como Dios y a los seres humanos como un humano. Él es el mediador que necesitamos. Oh, no lo puedo resistir. Hebreo 12, el autor de Hebreos después de 12 capítulos de teología, cierra esta sección de esta manera, habla de ese pasaje. Dice en el versículo 18, ‘Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar o que esté ardiendo en fuego; tampoco a oscuridad, tinieblas o tormenta’, eso es lo que acabamos de leer, ¿no? Porque ellos escucharon un asombroso sonido de trompeta y una voz tan terrible que rogaron a Dios que dejara de hablar. Retrocedieron tambaleándose bajo el mandato de Dios. Si un animal toca el monte, debe ser apedreado hasta morir. Moisés mismo estaba tan aterrado con lo que veía que dijo, ‘estoy temblando de miedo’.
No, no, no. Él dice, ‘Por el contrario, ustedes se han acercado al monte Sion, a la Jerusalén celestial, la ciudad del Dios viviente. Se han acercado a millares y millares de ángeles, a una asamblea gozosa, a la iglesia de los primogénitos inscritos en el cielo. Se han acercado a Dios, el Juez de todos; a los espíritus de los justos que han llegado a la perfección; a Jesús, el mediador de un nuevo pacto; y a la sangre rociada’… que habla de perdón. Esto es lo que necesitamos. Tú necesitas esto en tu vida. Lo necesitas, ¡urgente! Esa sensación de que estoy lejos de Dios. Esa sensación de que… no lo siento en mi vida. ¿Por qué es eso? Porque estás separado de Dios, pero podrías cambiar todo eso. Puedes cambiarlo. Él lo hizo todo, excepto una cosa. Él no te forzará para que aceptes tener una relación con él.
Eso es lo único que Dios no hará. Él no te forzará para que aceptes el perdón. Así que, supongo que debemos terminar de esta manera. Realmente, hay dos preguntas delante de nosotros. ¿Queremos a Moisés como un mediador con toda la ley, el miedo, temblor y la exclusión que viene con esto?
El mensaje del Monte Sinaí en Éxodo 19 podría resumirse así. No traspasar. O, ¿quieres a Jesús como tu mediador? No la ley sino el perdón. No el miedo sino la seguridad, no el temblor sino la gratitud. No la exclusión sino la inclusión. Para resumir las palabras de Jesús, vengan a mí todos los que están cansados y yo les daré descanso para sus almas. La Biblia enseña que cuando te rindes al amor de Cristo, en ese momento y no un momento después, el Espíritu Santo de Dios viene a vivir en tu corazón.
Recuerdo a mi mejor amigo escuchar eso por primera vez y después de un estudio bíblico, me dijo, él dijo que todo lo que tenemos que hacer es pedir. Y le dije, eso es lo que dijo. Él dijo, eso suena demasiado fácil. Y le dije, es muy fácil. ¡Tiene que ser más difícil que eso! ¿Estás listo para lidiar contigo mismo? Esto es de la Biblia. Cualquier idea que tengas de que esto es por obras o que tienes que ser una mejor persona, no está en la Biblia. Lo que realmente está en la Biblia es que, ¡es así de fácil! Es solo aceptar el regalo de Cristo. Si sientes hacer eso, puedes hacerlo aquí con nosotros esta noche, solo en la quietud de tu corazón, y puedes salir de aquí habiendo hecho la mejor decisión de toda tu vida.