Hebreos by Gary DeLashmutt (2006-Spanish)

El Sumo Sacerdocio De Jesús

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Gary DeLashmutt

Hebrews 5:1-11; Hebrews 7:1-19

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RESUMEN

Defendiendo el sacerdocio de Cristo, el autor de Hebreos menciona a Melquisedec.

El significado de este personaje es que el Antiguo Testamento enseñaba que el Mesías vendría de un sacerdocio más antiguo que el sacerdocio levítico. Melquisedec solo es mencionado en este pasaje, Génesis 14, y el Salmo 110, en donde todo apunta a que el Mesías reemplazaría el sacerdocio levítico. Con este reemplazo vino una nueva y mejor forma de relacionarse con Dios; una que incluye confianza en la aceptación de Dios, cercanía relacional con Dios, y la misma intimidad con otros que conocen a Dios.


Introducción


La semana pasada terminamos con la declaración del autor de que Jesús es nuestro Nuevo Sacerdote (leer 4:14). La idea de un sacerdote es central en la Biblia. Un sacerdote es un mediador, una persona especialmente designada que soluciona los problemas entre dos partes separadas, para que así ese acceso y reconciliación sean restauradas. Necesitamos un sacerdote que medie entre nosotros y Dios, porque Dios tiene un problema con nosotros, principalmente nuestro pecado. La culpa moral que resulta de nuestro pecado crea una barrera entre nosotros y Dios, y no podemos venir a su presencia hasta que esta barrera sea quitada. Como Dios quiere solucionar este problema, él nombra un sacerdote para hacer esto ofreciendo un sacrificio para pagar por nuestros pecados. Porque el sacerdote hace esto, podemos venir a Dios a través de su sacerdote y relacionarnos con él.


En el Antiguo Testamento, los sacerdotes levíticos cumplían este rol. Dios seleccionaba ciertos individuos de una de las 12 tribus de Israel (Leví) para hacer de mediadores entre él e Israel. Los sacerdotes levíticos “solucionaban” el problema de los pecados de Israel ofreciendo rituales de sacrificios de animales a Dios en su favor. 5:1-4 describe cómo los levitas cumplían este rol (leer). Pero declarando que Jesús es un Sumo Sacerdote, el autor parece estar contradiciendo la Palabra de Dios.


Si Dios escogía levitas para ser sus Sumo Sacerdotes, ¿cómo puede Jesús (un no levita) ser un Sumo Sacerdote? Dios dedicó docenas de capítulos del Antiguo Testamento al sistema de sacerdocio levítico (grandes secciones de Éxodo, Levítico, Deuteronomio); pareciera que está arrancándolos y deshaciéndose de ellos. Si Dios ya dijo que su pueblo debe relacionarse con él a través de este sacerdocio humano de esta manera de ritual, ¿cómo se atreve a decir que no es más necesario? Por esto él debe probar que el Antiguo Testamento mismo predijo que el Mesías sería parte de un sacerdocio diferente que reemplazaría al sacerdocio levítico.


Esto no es solo algún seco asunto teológico que importaba solo a los cristianos judíos del primer siglo. Este asunto es super relevante para ti y para mí hoy. La mayoría de las tradiciones de la iglesia (no solo la Católica Romana, sino también la Ortodoxa y muchas denominaciones protestantes) ordenan relacionarse con Dios a través de un sacerdocio humano y servicios rituales de adoración que copian al sistema de sacerdocio levítico. Muchos de ustedes (como yo) crecimos en una de estas tradiciones. ¿Por qué no tenemos sacerdotes ni servicios de adoración cargados de rituales? ¿Es solo porque somos malhumorados y rebeldes? No, es porque Jesús es ahora nuestro Sumo Sacerdote, y él no quiere que nos relacionemos con Dios de esa manera. Pronto les mostraré dónde el autor dice esto, pero primero necesitamos ver resuelto el dilema…


El sacerdocio de Melquisedec


El autor argumenta que este cambio en el sacerdocio es bajo mandato porque Jesús es parte de un sacerdocio superior más antiguo; el sacerdocio de Melquisedec (leer 5:5-6,11). Antes de que leamos su explicación de este hecho, veamos los pasajes del Antiguo Testamento que hablan de este sacerdocio.


El primer pasaje está en Génesis 14, que registra brevemente un extraño encuentro entre Abraham y esta persona Melquisedec. El tiempo es alrededor de 2100 AC, 700 años antes de que el sacerdocio levítico comenzara. Abraham está volviendo de una batalla en la que rescató a su sobrino Lot después que éste había sido raptado por algunos gobernantes locales malignos. Leer 14:17-20. ¡Qué extraño evento! Hace surgir un montón de preguntas. ¿Quién era este Melquisedec? ¿Dónde estaba Salem? ¿Por qué él era tanto un sacerdote como un rey? ¿Por qué bendijo a Abraham y recibió dones de él? ¿Por qué Dios se aseguró que este evento fuera registrado? Nada más es dicho sobre Mel, hasta 1100 años más tarde cuando Dios dice algo muy extraño a David…


Leer Salmo 110:1-3. David está transmitiendo una conversación que él escuchó entre Dios (“el Señor”, YHWH) y su gobernante (“mi señor”, Adonai). El problema es que David es el gobernante de Israel; él no tiene gobernante humano. ¿Quién es este “señor”? Los eruditos tanto judíos como cristianos han concordado largamente en que David está hablando del Mesías que viene; por dos razones. La descripción que hace David de él encaja con la descripción del Mesías en Génesis 49:10 (leer). David era de la tribu de Judá, y Dios prometió a David que uno de sus descendientes reinaría permanentemente como el Rey de Dios (leer 2Samuel 7:12-13). Así que David está registrando una conversación entre Dios y el futuro Mesías, en la que Dios presenta su reino al Mesías.


Pero David también escucha que Dios dice algo más a este Mesías, (leer 110:4). ¡Guau! ¡No solo sería el Mesías un Rey de la tribu de Judá, sino también sería un sacerdote del orden de Melquisedec! Y Dios jura que el sacerdocio del Mesías sería permanente.


Así que, ¿qué nos dicen estos dos pasajes del Antiguo Testamento sobre la relación entre el Mesías y el sacerdocio levítico? Nos dicen que el Mesías será parte de un sacerdocio más antiguo que es superior al sacerdocio levítico, y que cuando él venga su sacerdocio durará por siempre. En otras palabras, el Antiguo Testamento mismo enseñó que cuando el Mesías viniera, ¡reemplazaría al sacerdocio levítico!


Ahora volvamos a Hebreos 7, donde el autor reanuda sus comentarios acerca de este tema. Él repite lo que ya hemos concluido, pero también señala algunos puntos adicionales.


Leer 7:1-3. Melquisedec era más que un antiguo sacerdote-rey; ¡era una imagen profética de Jesús el Mesías (diapositiva)! Tanto su nombre (“rey de justicia”) con su título de (“rey de paz”) fueron nombres dados más tarde al Mesías. La ciudad de su reino (Jerusalén) era el lugar futuro del reino del Mesías. El hecho de que era tanto un sacerdote como un rey era una imagen del Mesías, que será tanto un rey como un sacerdote. La ausencia de cualquier referencia a este linaje humano implica que no hay sucesor, que era una imagen del sacerdocio permanente del Mesías. Puede ser que incluso la comida que le dio a Abraham (vino y pan) fuera una imagen de la Última Cena que Jesús dio a sus discípulos, una cena que dijo simbolizaba el sacrificio sacerdotal que estaba a punto de hacer. ¡Guau!


Leamos 7:4-8. Su punto es que Melquisedec era claramente mayor que Abraham. Su cultura dictaba que diera el diezmo del botín de batalla a su superior/rey. También dictaba que solo una persona mayor puede conceder una bendición a alguien bajo él. Así que, Dios se salió de su camino para registrar estos detalles para mostrar que tan grande como era Abraham, Melquisedec era aún más grande. Así que, ¿por qué esto es tan importante?


Leamos 7:9-10. Como Melquisedec era más grande que Abraham, el orden sacerdotal de Melquisedec es más grande que cualquier orden sacerdotal que surgiera de Abraham. Y como el Mesías sería un sacerdote melquisediano, sustituiría el sacerdocio levítico. Así que, el autor resolvió el dilema: el sumo sacerdocio de Jesús no contradice al Antiguo Testamento; ¡lo cumple!


Una nueva y mejor manera de relacionarse con Dios


Pero hay más; y es radical. Ahora que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote, está “fuera con lo antiguo y dentro con lo nuevo”. Ya no es apropiado relacionarse con Dios a través de sacerdotes humanos y sacrificios rituales; ya sean judíos o “cristianos”. Dios puso esto a un lado y lo reemplazó con una nueva y mejor manera de relacionarse con él. Veamos cómo argumenta esto…


Leamos 7:11. El punto es que Dios nunca planeó que el sacerdocio levítico fuera permanente. Si hubiera planeado esto, nunca hubiera hablado del Mesías como un sacerdote melquisediano. Él arregló soberanamente el encuentro entre Abraham y Melquisedec, e inspiró a David a decir que el Mesías sería un sacerdote conforme al orden de Melquisedec para que su pueblo supiera que venía un cambio en el sacerdocio.


Y, ¿por qué el sistema levítico era solo un arreglo temporal? Porque nunca funcionó; nunca solucionó ninguno de los problemas entre nosotros y Dios. Él dice esto de nuevo en 7:18-19 (leer). El único valor del sistema levítico era que proveía imágenes proféticas de Jesús (estudiaremos esto en las próximas semanas). Pero era “débil e inútil” porque nunca solucionó verdaderamente ninguno de los problemas entre nosotros y Dios. Y ahora que Jesús vino, Dios lo dejó de lado; ya no quiere más que nos relacionemos con él a través de sacerdotes humanos y sacrificios rituales. Como las RUEDITAS DE ENTRENAMIENTO (de la bicicleta), este sistema fue de ayuda por un tiempo; pero ahora tiene que ser dejado de lado o ¡limitará la libertad que ayudó a desarrollar!


¡Qué gran noticia es esta! ¿Quieres más razones de por qué tener a Jesús como tu Sumo Sacerdote es mejor que cualquier sistema de sacerdotes humanos y sacrificios rituales? Qué te parecen estas:


Puedes estar confiado en la aceptación de Dios. Esto es lo mejor de todo. Igual que el sistema levítico con sus continuos sacrificios, los otros sistemas implican (y a veces enseñan) que tienes que seguir observando rituales a través de sacerdotes para evitar la condenación de Dios. Pero desde que Jesús pagó por todos tus pecados, estás completa y permanentemente perdonado, si él es tu Sumo Sacerdote. ¡Esta confianza es la clave para una relación dinámica con Dios!


Puedes experimentar la cercanía relacional con Dios. Los sistemas sacerdotales humanos por su misma naturaleza mantienen a Dios a distancia. No puedes relacionarte con Dios directamente; tienes que relacionarte con él a través de los sacerdotes y observando los rituales y en lugares y momentos especiales. Pero todo esto se terminó si Jesús es tu Sumo Sacerdote. A través de él, Dios realmente habita en ti a través del Espíritu Santo. Esto significa que puedes relacionarte con Dios en cualquier lugar y momento, y puedes relacionarte con él de corazón a corazón; compartirle tus problemas y gozos, pedirle la ayuda que necesites, agradecerle por su obra en tu vida, etc. Dios verdaderamente se convierte en tu mejor amigo y tu guía siempre presente, en lugar de un objeto religioso desconectado de la vida real.


Puedes relacionarte con Dios y con otros que le conocen. Los sistemas sacerdotales humanos no promueven la cercanía espiritual con los demás. Pero cuando Jesús es tu Sumo Sacerdote, llegas a ser parte de una nueva familia de hermanos y hermanas espirituales. Puedes experimentar cercanía con Dios y con ellos mientras hablan con él juntos, leen y escudriñan su Palabra juntos, comparten lo que Dios está haciendo en sus vidas, se ayudan mutuamente a seguirlo, etc. ¡Esta es una de las partes más dulces de relacionarse con Dios a través de Jesús!


¿Te relacionas con Dios de esta manera? ¿Confiando en su aceptación, experimentando la amorosa intimidad solo con él y con los demás? Si no, puedes hacerlo. La razón total de que Dios enviara a Jesús fue que pudieras tener este tipo de relación con él. Si la deseas, todo lo que tienes que hacer es decirle a Jesús que quieres que sea tu Sumo Sacerdote. Pídele que pague por tus pecados a través de su muerte, y pídele que te dé este tipo de relación personal con Dios. 

Hoy puede ser el día en que comiences a experimentar esto, ¿estás listo?

 



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